lunes, 12 de mayo de 2008

LAS BUENAS COMPAÑÍAS

Selección natural: así es la historia de las amistades. Conoces gente en el camino, recorres con ellos una distancia; metros, si no te interesan nada; millas, si el comienzo promete pero luego te separas; kilómetros, si las circunstancias pintan bien; una eternidad, si la naturaleza lo quiere.
Con el paso de los caminos, y los tiempos, y los metros, me he dado cuenta de que apenas tengo amigos. Amigos tal y como los define la mayoría de la gente. No importa porque, aunque no lleguen a los dedos de las dos manos los amigos que tengo, valen la pena. Es una cuestión de selección natural: sólo los más fuertes, los que con más solidez entran en mi corazón, sobreviven.

"Toma una lista de mis amigos, quiero convencerlos que vuelvan conmigo, si no van a esperar mucho, y hace mucho que los quiero ver".

1 comentario:

José Luis Simón dijo...

Medir con varios sistemas diferentes de medición es un buen ejercicio de valoración.
Me apunto a la del tiempo, no tiene fracciones iguales porque los avances se realizan a golpe de corazón, y ésteno entiende matemáticas.