martes, 1 de abril de 2008

SPIDERDAD

Herencia genética. Así somos los superhéroes, heredamos los poderes de nuestros progenitores, comno Reed Richards y Franklin Richards. Yo heredé mis poderes de Spiderdad y Spidermum, y ahora Spiderdad está dando una lección de supervivencia, luchando contra los malignos virus que le asedian en el hospital. No para ni un segundo de pelear y eso me anima, aunque a él le falta el empuje, piensa que ya está mayor y que no tiene edad para nada. Eso es lo que me deprime, no la enfermedad que sé que la va a superar, el maldito neumococo, sino la enfermedad del alma, la que le lleva más allá de la edad que tiene y de sus placas seniles, la que le aplaca y le hace sentarse en vez de caminar hasta la ventana. Esa herencia genética, esa no, no la quiero recibir.

"Tú que decidiste que tu vida no valía/que te inclinaste por sentirte siempre mal"

1 comentario:

José Luis Simón dijo...

Observa tus pensamientos, porque se convierten en tus
palabras. Observa tus palabras, porque se convierten en tus
acciones. Observa tus acciones, porque se convierten en tus
hábitos. Observa tus hábitos, porque se convierten en tu
caracter. Observa tu caracter, porque forjará tu destino. –